
Quién soy
Mi nombre es Macarena Macchiavello y soy educadora de párvulos con quince años de trabajo en sala. Llevo varios años de especialización en salud mental infantil y cuento con dos diplomados, el primero en Necesidades Educativas Especiales (NEE) y el último en Altas
Capacidades. Entre 2015 y 2018 viví casi tres años fuera de Chile. Durante ese tiempo tuve la oportunidad de trabajar en un jardín infantil neozelandés, en donde pude gozar de una inmensa diversidad. A comienzos del 2021 nació mi hija Maite y junto con ella comenzó este increíble camino lleno de maravillas, incertidumbre, miedos y por sobre todo exceso de amor.
Cómo conocí las Altas Capacidades
Desde el día en que nació Maite, nos llamó la atención que sostenía perfectamente su cabecita y observaba con sus ojos muy abiertos y atentos. Cuando lloraba le caían sus lagrimones y también podía sonreír. Nos fuimos llenando de comentarios cómo “¡uy que despierta esta niña!”, “¡está muy atenta!” A sus tres meses, si la poníamos en posición vertical, su reflejo de marcha era intenso! ¡Daba la sensación de que quería largarse a correr! Antes de los 6 meses ya se sentaba y daba vuelta. Le gustaba recoger piedritas y objetos pequeños, incluso sacaba semillas y piedritas de adentro de hoyitos pequeños en el patio, ¡y recogía hilos del suelo! Su motricidad fina era muy avanzada y su motricidad gruesa era su mayor interés.
A los 7 meses gateó y comenzó a clasificar objetos por color, así como a hacer torres con cubos y a los 8 meses, en un impactante momento, se largó a caminar sin apoyo. Fue ahí cuando todo cambió para nosotros, ya que desde que nació que mucha gente nos decía, ¡oooo es superdotada esta niñita! Y la verdad a mí me molestaba un poco que la etiquetaran tanto, ¡siendo que era una guagüita de meses! Pero cuando pediatras nos comentaron que nunca habían visto a una guagua de 8 meses caminar, y ella figuraba a sus 9 meses caminando con buena velocidad por la arena de la playa, comenzamos a indagar el porqué nuestra hija era tan distinta al resto. Su vocabulario realmente explotó, subía y bajaba escaleras sin dificultad, nunca tuvimos que poner puerta en la escalera, comprendía conceptos como arriba, abajo, adentro, afuera, etc. Ya al año y medio podía pedir que le pidiera al papá que no se riera fuerte para poder dormir, o contarnos que se asustó con el ruido de la casa del vecino.
Siendo educadora jamás escuché el término Alta Capacidad y cuando lo encontré todo cobró sentido, la manera de ser y sentir del papá de mi hija y de varios integrantes de su familia se hacían presentes.
Mi sueño
En este camino nos hemos encontrado solos, confundidos, orgullosos, agobiados, esperanzados, ¡y más! La información está en construcción y ¡en Chile “en pañales” es mucho decir! Hay gente maravillosa intentando generar cambios, pero el camino es rocoso.
Necesitamos un espacio que una a todos quienes estemos interesados en este tema y a quienes necesitamos compartir experiencias, resolver dudas, prepararnos para trabajar con niñ@s talentosos y darles la oportunidad de explotar su potencial, ¡así como llenarse de herramientas para ser felices! Necesitamos unir nuestros esfuerzos entre todos quienes estamos remando por las AACC, generar espacios de trabajo común, etc.
Es por esto que he creado esta comunidad y el objetivo es que juntos hagamos de esto todo lo que necesitemos que sea.
¡Bienvenidos a Mi Hij@ Excepcional!
Mi formación




